La mesa de blackjack en la calle Sagasta
Durante años, si vivías en La Rioja y querías jugar al blackjack en una mesa física, el sitio era uno solo: el casino de Logroño en la calle Sagasta. No había alternativa presencial. El local lo gestionaba el Grupo Orenes y, entre todos los juegos, el blackjack era de los que más movimiento tenía, junto con la ruleta americana y el póker. Para cruzar la puerta abonabas 3 euros y en el control de acceso te pedían el DNI sí o sí, sin excepciones ni historias.
En la mesa se aplicaban las reglas habituales de los casinos españoles. Objetivo de llegar a 21 sin pasarse, el crupier con normas fijas para pedir carta o plantarse, y estructura clásica de decisiones para el jugador. Nada raro ni especialmente exótico respecto a otros casinos del país; simplemente, en La Rioja era “la” mesa de blackjack y cumplía bien con ese papel.
| Dato | Información |
|---|---|
| Nombre oficial | Electra Rioja Gran Casino S.A. |
| Dirección | C/ Sagasta, 10, 26001 Logroño, La Rioja |
| Grupo gestor | Orenes Grupo |
| Entrada | 3 EUR, DNI obligatorio |
| Juegos de mesa | Blackjack, ruleta americana, póker |
| Estado actual | Cerrado desde 2020 |
El establecimiento bajó la persiana en 2020. El golpe de la pandemia aceleró una situación que ya venía tocada por las pérdidas acumuladas de los años anteriores. A partir de 2021 el edificio se metió en un proceso de reconversión, y en 2026 las obras para convertirlo en un hotel BESTPRICE ya estaban en marcha y bastante visibles desde fuera.
El edificio tiene más historia que el casino
Entre la gente de Logroño se le conocía más como “el edificio de la Electra” que por el nombre del casino. El inmueble de Sagasta acogió la sala de juego desde 2005, pero su vida es bastante más larga y está ligado al patrimonio arquitectónico del centro de la ciudad. Durante su etapa como casino también llegó a promocionarse bajo el nombre de Orenes Gran Casino de Logroño, aunque la sociedad mercantil registrada siempre fue Electra Rioja Gran Casino S.A.
Con el cierre, la comunidad autónoma se quedó sin la única sala de juego presencial que tenía. Para quien estaba acostumbrado a bajar a Sagasta a echar unas manos de blackjack, el cambio fue muy claro. No fue solo una noticia en prensa, se notó en las rutinas de los jugadores locales.
Jugar al blackjack online desde La Rioja hoy
Con el casino cerrado, la vía que queda es el juego online en operadores con licencia de la DGOJ. Las webs autorizadas para España ofrecen blackjack en versión digital y también en casino en vivo con crupier real, que es lo que más se acerca a sentarse en una mesa como la de Sagasta, con ritmo de partida y cartas en tiempo real.
Ponerse en marcha no es especialmente complicado, pero sí tiene unos pasos que son obligatorios por ley:
- Entra en la página del casino online que te interese y baja hasta el pie de página para comprobar que aparece el sello de la DGOJ visible.
- Pulsa en “Registrarse” o similar e introduce tus datos básicos: nombre y apellidos, fecha de nacimiento, DNI y correo electrónico.
- Acepta los términos y condiciones y marca la casilla donde confirmas que eres mayor de 18 años.
- Cuando te lo soliciten, verifica tu identidad subiendo una foto o copia de tu DNI o pasaporte. Si este punto se queda a medias no podrás retirar dinero, porque en España es un requisito legal que los datos queden validados.
- Desde tu cuenta, entra en la sección de depósito y escoge el método de pago que prefieras: tarjeta, transferencia, Bizum u otros que ofrezca la propia plataforma.
- Escribe el importe que quieras ingresar y confirma la operación.
- Una vez tengas saldo, entra en la sección de juegos de mesa o utiliza el buscador interno para localizar las mesas de blackjack.
- Escoge entre la versión digital clásica o las salas de casino en vivo y, dentro de cada una, entra en la mesa que tenga los límites acordes a tu presupuesto de juego.
Antes de poner un euro, conviene pararse un momento en algo que casi no se comenta: los límites de retirada. En algunas casas de juego online los mínimos de cobro son más altos de lo que parece y, si empiezas con cantidades muy pequeñas, te puedes encontrar con que no puedes sacar el saldo cuando quieres.
El proceso de verificación de identidad, el conocido KYC, suele resolverse entre unas pocas horas y un máximo típico de 48 horas laborables. La primera vez casi siempre resulta algo más lenta, porque los controles iniciales son más exhaustivos que los posteriores.

